Las mujeres ganan más terreno en la construcción

La construcción es una actividad que data de tiempos remotos, cuando nuestros antepasados prehistóricos pasaron de refugiarse en cavernas a elaborar improvisados techos para resguardarse del sol y de la lluvia. El desarrollo de las habilidades de edificación ha reflejado los avances en la calidad de vida y en el progreso de muchas generaciones. Actualmente en Colombia el sector de la construcción es uno de los motores económicos que más genera empleo en proyectos de infraestructura y vivienda.

La historia ha demostrado que las mujeres han participado efectivamente en grandes proyectos de construcción desde la antigüedad, pero también que han tenido que sortear graves dificultades, desde la imposibilidad de obtener títulos profesionales o firmar planos a principios del siglo pasado, hasta el desarrollo de una carrera profesional en medios que no otorgaban credibilidad a sus capacidades.

Pese a que aproximadamente el 50% de la población mundial sean mujeres, de acuerdo a cifras del Banco Mundial, la participación de ellas en empleos del sector de la construcción sigue siendo relativamente baja y por esto el sector aún es catalogado como una rama de la economía que tiene una marcada tendencia a ocupar mayoritariamente hombres.

Sin embargo, hoy en día, la historia empieza a ser muy diferente y muchas mujeres se encuentran vinculadas al sector de la construcción, desempeñando desde los más altos cargos de dirección hasta sus oficios más básicos, donde era inaudito pensar en ellas. Aunque más tarde que en otros sectores de la economía, países, organismos internacionales y nacionales y empresas de todo tamaño han implementado o asumido políticas relacionadas con la equidad de género y con el reconocimiento de la mujer como pieza fundamental de su fuerza laboral para el sector de la construcción.

Por ello, es importante reconocer y destacar el papel de la mujer en la industria de la construcción, para crear conciencia sobre su rol y promover el desarrollo de programas de igualdad de género en las empresas, incluyendo aspectos tan importantes como la responsabilidad social y la sostenibilidad del sector.

Por lo anterior, es indudable que la fuerza laboral de una sociedad se forja con la combinación de mujeres y hombres, pero también es claro que la historia está cambiando y que cada vez ellas se ven más en el ambiente laboral altamente competitivo. La mujer ha ido incursionando juiciosamente en distintos organismos e instituciones y hoy tiene un abanico más amplio de oportunidades para destacarse.

Eso no es un asunto de género sino de preparación y oportunidades. Un ejemplo de esto es la ingeniera civil Carolina Rodríguez Rubio, quien dirigió la obra del edificio más alto de Colombia, Edificio Bacatá. De esta manera queremos resaltar las cualidades innatas de las mujeres, como la sensibilidad y la organización, que sumado a un alto nivel de empoderamiento pueden llegar a construir proyectos exitosos para la sociedad.