El 15 de mayo de cada año se celebra el Día Internacional de la Familia, una fecha que estableció la Asamblea General de las Naciones Unidas para resaltar el valor de la familia a nivel mundial, teniendo en cuenta que la familia es el núcleo central de cualquier sociedad. El objetivo de esta celebración es concientizar a la población sobre la función que tienen las familias en la educación y la formación de hijos desde la primera infancia.

Y es que precisamente esta primera etapa de educación en el hogar, es lo que va a repercutir a futuro en las relaciones sociales de los niños en los entornos educativos, deportivos, culturales, etc. De ahí la importancia de inculcar patrones de convivencia donde se respeten las reglas y normas, infundiendo principios y valores éticos indispensables para la conformación de una sociedad justa, pacífica y en equidad.

Por otra parte, la familia es un grupo de personas que están unidas por vínculos consanguíneos y afectivos y que por lo general, viven juntas. En la actualidad este concepto ha venido sufriendo algunas transformaciones sociales, que por lo tanto lo condicionan de acuerdo a las características particulares de cada grupo familiar.

De igual manera, existe una tendencia a construir casas en lugares más tranquilos, retirados de los centros de las ciudades, lejos del ruido, la inseguridad y la congestión vehicular que presentan la mayoría de las zonas céntricas pobladas.

Los conjuntos residenciales son proyectos de vivienda que ofrecen a las familias entre otras cosas tranquilidad, seguridad, zonas sociales privilegiadas y un aire libre de contaminación por emisiones vehiculares.

Es por esta razón, que en Quibdó se están construyendo 40 casas en el proyecto Reserva del Citará, distribuidas en un lote de 2 hectáreas rodeadas por naturaleza.

Para muchos, la familia es lo más importante, por lo tanto, garantizar un ambiente sano y agradable para vivir es una demostración de compromiso y amor por nuestros familiares.

Mi familia y yo nos quedamos en Quibdó.