LA IMPORTANCIA DEL SECTOR CONSTRUCTOR E INMOBILIARIO
EN LA ECONOMÍA REGIONAL POSTCORONAVIRUS

Por: Miguelito Córdoba
Promotor y Desarrollador inmobiliario.

El mundo cambio, hace mucho ha cambiado, de ahí la enorme inconformidad a nivel mundial con la clase política; actualmente, un hecho del cual no tenemos control, como lo es el COVID19, ha forjado los cambios que debían darse desde hace tiempo atrás e incluso cambios previstos para años posteriores ya se están presentando en estas épocas de confinamiento.

Estas variaciones nacen como una oportunidad para esas personas, regiones y países, que con el modelo económico tradicional, no encajaron y no lograron el bienestar personal, familiar y social merecido.

El sector constructor e inmobiliario, materia que nos compete, también ha sufrido cambios ha raíz de la coyuntura actual y desde años atrás ha venido anunciando medidas y políticas innovadoras en pro de la eficiencia y productividad de los agentes que pertenecen a la cadena de suministro de este sector; cambios relacionados con la digitalización y tecnificación de los procesos, la conceptualización y experiencia que brindan los proyectos inmobiliarios, entre otros; pero actualmente, este sector amerita cambios estructurales que garanticen una senda de crecimiento, que permita aportar a la recuperación socio-económica regional en la época post coronavirus.

La construcción, incorpora una cadena de suministro amplia, la cual se caracteriza por no contar con barreras de entradas como si tienen otros sectores como: el financiero, energético, por nombrar algunos y por lo tanto, un sector constructor e inmobiliario próspero, beneficia a un numero amplio de ciudadanos y empresas tanto de talento humano “calificado” como “no calificado” y genera impacto en la sociedad al crear infraestructura que trae consigo beneficio particular, social, calidad de vida y bienestar general a la población.

Lo anterior indica que estamos ante un sector democrático que acepta la participación de gran parte de la sociedad y que por sus diferentes actividades como: remodelaciones, adecuaciones, obras civiles, proyectos inmobiliarios, entre otros, generan oportunidad laboral de corto, mediano y largo plazo, pues se debe recordar que al hablar del sector construcción e inmobiliario, no solo hablamos de los “grandes” proyectos de infraestructura públicos y privados, si no también de las intervenciones constructivas “express” relacionadas y las cuales ejercen un peso importante en la economía.

Todo lo anterior, justifica la importancia del sector constructor e inmobiliario en el aspecto socio-económico regional, por lo tanto los desafíos en cabeza del gobierno central, para garantizar el bienestar general en épocas de post-coronavirus, deberán ir orientados a hacer una alta inversión social e incentivar a los principales sectores como el anteriormente descrito y comenzar a reactivar la economía territorial y nacional, la cual se verá inevitablemente golpeada en indicadores económicos y sociales.

De igual manera, independiente de la ayuda estatal, la cual, como Chocoanos nos hemos acostumbrado a solicitar dicho derecho sin llegar a satisfacción alguna, el Chocó debe de cumplir con su deber de aportar independiente y autónomamente a su economía interna, pues es una de las regiones que lidera los indicadores de desempleo a nivel nacional. Este impulso económico se debe promover desde el sector privado, como desde el sector publico departamental y municipal, con iniciativas que reactiven la economía local, vinculando a la población civil y activando opciones de empleos, los cuales muchos deben contar con talento humano capaz de responder a los cambios del mercado laboral actual, los cuales van orientados hacia una oferta laboral de remuneración ligada a la productividad y al valor que cada individuo aporte al sector, proyecto o cliente y pasar así del merecimiento per se propio del modelo tradicional, al merecimiento por resultados.

Finalmente, en épocas post coronavirus debemos contar con una sociedad, que así como reclama sus derechos y libertades, también aporte los deberes y compromisos que tienen y de esta forma, todos observaremos las oportunidades donde normalmente nos hemos acostumbrado a ver problemas y superaremos las necesidades, donde a menudo aquejaban insatisfacciones, así pues, como región se debe pasar del pedir a producir y del individualismo envidioso al cooperativismo productivo, en el cual, el sector constructor e inmobiliario por las características descritas previamente cumple una función estratégica en la economía y en la sociedad.